CARLOS CÓRDOBA



Carlos "Cacho" Córdoba

Otro de los hombres que ingresan por la puerta grande del aprecio boquense en momento que el primer equipo transita uno de los peores momentos que haya vivido en su trayectoria deportiva. Por ende , es uno de los que consiguieron con su humildad sacar a flote a un conjunto que se debatía en la confusión y en los errores. 1980 no fue una temporada buena para los xeneizes. Apenas algunos resultados que satisficieron mínimamente las aspiraciones boquenses. En los malos momentos, el hincha quiere cambios, figuras nuevas que borren la imagen gastada y tambaleante de los hombres que quizá tiempo atrás edificaron triunfos, pero que en ese instante pasaban por un mal momento futbolístico como anímico. Una de las figuras que más prometió desde su ingreso fue Carlos Córdoba.

Anteriormente había jugado en algunas de las formaciones de emergencia que integraba Juan Carlos Lorenzo para reservar a los titulares para la Copa Libertadores de América. A pesar de su temprana aparición en primera división, dejó entrever a un buen marcador que tenía atributos impecables para pasar al ataque. Si bien no se afirmó inmediatamente en el primer equipo, dejó abierta la esperanza de que allí estaba por formarse un muy buen elemento. Y así fue. El '80 sería el año despegue para su carrera. El momento en que se afirma en la titularidad del primer equipo y su juego comenzaría a ser conocido y destacado. Ya todos confiaban en ese diminuto marcador de punta.

"Yo hice toda mi carrera en Boca Juniors y soy fanático del equipo desde chico. Sería capaz de dejar el alma por este equipo y lo único que quiero lograr en mi carrera como futbolista es salir campeón con la azul y oro si puedo terminar en este club". No era marcador recio y contundente, estilo que por el sector derecho encumbraba a Vicente Alberto Pernía. Por el contrario, es tenaz y firme en la marca, aunque no hace alarde de potencia física en sus movimientos. Preciso, es tiempista de la marca. Pero cuando más se destaca es en el momento de pasar al ataque, proyectándose con convicción y decisión, pero con la dosis importantísima de "sorpresa" para culminar sus maniobras.

"El día más triste que tuve en el fútbol fue la tarde que perdimos 4 a 0 con Rosario Central en nuestra cancha. Veníamos de jugar muy bien en cancha de Estudiantes, donde perdimos, pero por esas cosas que tiene el fútbol, no porque fuéramos un desastre.. Contra Central nos salió todo mal. En una jugada cerré  y toqué para la salida del arquero, con tan poca fortuna que lo descoloqué a Santos y la pelota se metió. Me quería morir. Esa fue una muy mala racha, que logramos superar".

"Pero también tuve días felices, como cuando le ganamos a River con gol de Perotti. Habíamos luchado todo el partido por quebrarlos y no había caso, siempre nos faltaba algo para meterla. Esa tarde creí que teníamos  todo para pelear las finales. Nos caímos y ya no nos recuperamos. Fue una lástima.

"Ahora --continúa Córdoba-- tenemos un equipazo, con dos genios como Maradona y Brindisi, pero con un grupo de jugadores unidos y con ganas de triunfar. Aquí todos dicen que el equipo son ellos dos, pero Boca es un equipo de once tipos que tiran por adelante. Jugar al lado de Maradona es un sueño que muchos deben alimentar en estos momentos. Yo lo logré y estoy más que satisfecho".

"Espero seguir jugando bien para que Menotti deposite confianza en mí. ¿A quién no le gustaría formar parte de la selección argentina, campeona del mundo?. Hay buenos marcadores de punta en el equipo, pero no pierdo las esperanzas. Quizá la oportunidad no venga en el Mundial '82, pero más adelante. En fin, veremos".

Fanático de Boca Juniors inició su carrera en el cuadro boquense como puntero izquierdo. Con el ascenso de las divisiones, fue cambiando para ocupar la plaza de marcador de punta.


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Desde el 15 de noviembre de 2000