CARLOS HORACIO SALINAS



Carlos Horacio Salinas

El marco imponente de La Bombonera recibía a un Boca Juniors con ansias de triunfo, esa exigencia que baja junto al grito de fervoroso de la hinchada. no hay alternativas. El hincha boquense cuando elige a un hombre es porque tiene algo que lo identifica con su fervor. De la tribuna suena estruendoroso el "¡Tucumano! ¡Tucumano!".

"Nunca me voy a olvidar de mi paso por Boca. Es algo increíble, no te imaginás lo que sentís cuando los tipos de la tribuna se ponen a gritar. Sos capaz de hacer lo que podés, lo imposible. Te empuja hacia adelante y no le podés fallar. Tenés que meter y meter, porque si no ellos mismos te mandan al muere. Creo que quienes jugaron o jueguen en Boca saben que no miento".

¿Qué sintió en el momento que se concretó la transferencia?

Me sentí realmente feliz. Desde mis tiempos de pibe en Tucumán sentí un deseo especial por jugar en Boca Juniors. Creo que son muchos los pibes que quieren llegar a Boca en el interior del país, pero son pocos los que lo logran. Cuando me fui de River, creo que estaba esperando esa oportunidad. Por suerte Lorenzo se fijó en mí y pude concretar ese anhelo. por suerte no defraudé.

Por haber jugado en River y haber tenido un incidente con Suñé y Ribolzi, ¿su traspaso tuvo características especiales?

Lo de River es cierto, es obvio, pero insisto que para mí fue un sueño y por qué no, tomarme la revancha de un equipo que me dejó ir sin haber tenido las oportunidades para mostrarme. Lo de la pelea entre Suñé y yo fue invento. Es cierto que esa noche nos metimos varias veces fuerte, en un partido que estuvo caliente desde el principio. Pero no hubo desafío por parte de ninguno. Incluso así lo aclaramos en su momento ante el público y A.F.A. Yo soy un tipo que dentro de la cancha entrego todo lo que tengo. Pero no soy mal intencionado.

Hagamos un balance de las tres temporadas que estuvo en Boca...

Yo llegué en 1978. Ese fue mi mejor año que no quepa dudas. Jugué el Metro y la Copa, y siempre anduve bien, incluso fui uno de los jugadores más parejos. En el '79 las cosas no anduvieron bien y se perdió la Copa. Sinceramente fue un mal año. Por las expulsiones y suspensiones. En el '80 con Rattín como técnico, tuve algunas buenas actuaciones pero no tuve continuidad. Después llegó la venta.

Hablemos de las expulsiones que lo alejaron durante mucho tiempo de la primera de Boca, ¿por qué Salinas fue expulsado de manera tan frecuente?

Repito que yo voy a entregar todo lo que tengo de mí para el bien del equipo. Y por el temperamento que tengo soy nervioso, jugando con todo no soporto las injusticias y cuando se cometen reacciono. Es por mi forma de ser. Me costaron muchos partidos, pero creo que exageraron la nota. Me dieron con un caño. Creo que fue por la fama, nada más.

¿Algún gol que recuerde, en especial en su paso por Boca?

El primero ante Colón. Entré a la carrera por la izquierda y le di con todo, alto. Andrada, que era el arquero de Colón, se tiró pero no llegó. Me volví loco en ese instante. Quería estar entre todos en la tribuna. Otro, el que conquisté en Alemania, con el Borussia. Fue el tercero y ganamos la Intercontinental. En un año en Boca gané todos los torneos más importantes, algo que muchos jugadores no logran. Esos triunfos en parte fueron míos.

Mucho se discutió su posición de centrodelantero en la era Lorenzo. ¿Por qué aceptó jugar allí?

Porque el técnico me necesitaba en esa plaza y porque le era útil al equipo. Yo sabía que no tenía las características de un goleador, pero tenía el respaldo de mis compañeros de Lorenzo, que para mí fue un maestro. Aunque con la camiseta de Boca encima, creo que jugaba hasta de arquero, y después de todo no lo hice tan mal.

¿Qué sentirá cuando tenga que enfrentar a Boca?

No se, ya lo pensé desde que pasé a Argentinos Juniors, porque alguna vez me tocará jugar. No quiero pensar en eso. Duele cambiar de club, especialmente de uno donde tantos éxitos logró y tantas satisfacciones tiene. Pero soy un profesional y me debo a mi club. Pero me imagino esa hinchada gritando a favor de un rival. Espero que me reciban de buena manera. Es lo único que deseo.

En la tribuna suena estruendoroso el ¡Tucumano! ¡Tucumano!. Tiene camiseta roja, los colores de Argentinos Juniors, club al que pasó junto a otros jugadores como parte de pago del pase de Diego Maradona a Boca Juniors. Ya no importa. Se grabó el corazón azul y oro.

¿Le gustaría volver a Boca?

Sería como tocar el cielo con las manos.


Volver a Biografías


 

Volver a la portada

 


Desde el 15 de noviembre de 2000