LUDOVICO BIDOGLIO


Ludovico "Vico" Bidoglio
Ludovico "Vico" Bidoglio

Es común que en todos los órdenes de la vida haya circunstancias que cambian el destino  de un hombre. Para bien o para mal, pero la cambian. Es así que muchas de las historias que narremos refrescan anécdotas que hacen variar notablemente lo que el público tiene como concepto de un ídolo.

Un ejemplo de lo que decimos es la trayectoria futbolística de Ludovico Bidoglio. "Vico" para todos los boquenses. Pero ¿quién diría que Bidoglio, que constituyó como un símbolo de Boca, no era boquense?. Aunque parezca ilógico es cierto. "Vico" nació en Cerviño 3673. Palermo, el 5 de febrero de 1900. Allí se crió en un barrio tan opuesto a sus características íntimas a donde luego alcanzaría su mayor brillo futbolístico, la Boca. Sus primeras armas con el balón las hizo en Sportivo Palermo por allá en el '16. Pero no era el gran defensor que sería más tarde. Era delantero. El extremo derecho de la vanguardia del equipo de cuarta división. Sus buenos rendimientos le valieron para ser ascendido a la división intermedia en los años '18 y '19. Cuando su equipo se fusionó con Eureka pasó al equipo titular.

Sin embargo esas raras circunstancias que mencionábamos al comienzo hicieron posible que el fútbol argentino perdiera un delantero y lograra un gran zaguero. En ocasión de un enfrentamiento que debía disputar su equipo se lesionó un defensor. Allí fue Bidoglio y desde entonces nunca más dejó de patrullar el fondo de su conjunto. Un zaguero de eficiencia singular, sobrio, ágil, sereno. elegante en el quite, siempre atento a la maniobra que podía intentar el rival, Se ganó por largos merecimientos un lugar en la historia de Boca Juniors.

Un grupo de amigos intercedieron para que fuera a Boca. Su presentación por los colores azul y oro se produjo por los fines de 1922. En dicha ocasión el equipo boquense se enfrentó con Independiente. El partido, sin embargo, no podía llevarse a cabo; ya estos conjuntos no formaban parte de la misma asociación. Pero se dieron el gusto de enfrentarse. Sólo cumplieron el formalismo de cambiarse los nombres. Los "Rojos" se llamaron Juventus de Avellaneda, y Boca fue Juventud de la Boca. Ganó Independiente por 1 a 0 con gol conquistado por el delantero Manuel Seoane, luego de superar el vallado que significaba la presencia de aquel robusto muchacho que había desbaratado todo intento rival.

Bidoglio llegó a Boca Juniors casi al mismo tiempo que Ramón Muttis. Los dos conformaron una pareja de zagueros que es recordada por la solidez con que se complementaban. Toda la plasticidad y elegancia de "Vico" con el temperamento y la vehemencia de Muttis. Su llegada a Boca influyó indudablemente para que el equipo aumentara su poderío. Si bien la base del equipo permitía confiar en que se repetirían las estrellas conquistadas, la presencia de Ludovico Bidoglio permitió que aquella confianza aumentara sin límites.

Para pintar lo que fue Bidoglio en el fútbol argentino, bastará decir que fue querido e idolatrado por los boquenses, paro también respetado y admirado por todos los simpatizantes de fútbol sin distinción de banderas. Esa es una virtud que sólo merecen aquellos que realmente demuestran dentro de una cancha que tienen algo más que condiciones para jugar al fútbol. Tienen calidad.

La tarde de la consagración definitiva fue por el '24 y con la camiseta de la selección asociacionista. El puesto era ocupado por Adolfo Celli. Un infortunio en un encuentro contra los olímpicos uruguayos permitió la consagración definitiva de "Vico". Desde entonces y hasta el final de su trayectoria fue el seguro zaguero de los seleccionados argentinos.

Cuando nada lo hacía presumir su carrera se vio truncada. Se jugaba la penúltima fecha del torneo de 1931. Boca enfrentaba a Estudiantes. En un choque con Zozaya se lesionó de gravedad debiendo retirarse del campo de juego a poco que el cotejo comenzara. Fue aquella una tarde desgraciada para los boquenses. se lesionó Bidoglio y el equipo fue derrotado por 4 a 1. Ya nunca más volvería a calzarse los cortos. Atrás quedaba una impecable trayectoria. Continuó desempeñándose como electricista bobinador. En la Navidad de 1970, Ludovico Bidoglio pasó a ser leyenda. Una leyenda dentro de Boca Juniors.


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Desde el 15 de noviembre de 2000