NORBERTO MADURGA


Norberto Madurga

Como hemos comprobado a lo largo de esta historia, muchos de los hombres que llegaron a la idolatría en el club de la ribera, tuvieron su primer contrato con ellas tras convertirle un gol a River Plate. Así Benítez Cáceres se afiancó en el ataque azul y oro luego de dos conquistas. Severino Varela, José Borello y Paulo Valentim hicieron su fama como verdugos auriazules. El "Muñeco" Madurga también entró en la galería de los grandes cracks azul y oro tras convertirle un gol al conjunto millonario. Claro que fue apenas un cimiento. Distintas fueron las causas que llevaron a Madurga a ganarse el aprecio del número doce.

Roberto Madurga debutó el la primera boquense el 15 de abril de 1966 ante River Plate, por las instancias decisivas de la Copa Libertadores de América, jugando el conjunto de la ribera gran parte de su probabilidad de llegar a las finales. A los cinco minutos una inteligente maniobra de Rojitas es aprovechada por Madurga, quien bate totalmente al legendario Amadeo Carrizo. Tiempo atrás, ambos discutían, asado de por medio, sobre aquel gol que sirvió como presentación del promisorio volante. "Armando es muy vivo cuando elige a los jugadores. Nos pidieron a Fernández y Zarich y nosotros contra ofertamos a los dos más otros dos elementos de las divisiones menores. Inmediatamente pidieron a Madurga y Abel Pérez. De los que más siento es a Madurga, porque defensores

aparecen por todos lados, pero mediocampistas de su jerarquía no surgen todos los días. Pero no nos podemos arrepentir. Ya lo vendimos". Así se lamentaba por el "mal" negocio que habían hecho con el novel elemento el presidente de Atlanta, de donde provenía Madurga.

A pesar de tan auspiciosa aparición en la primera división, su contrato con el primer equipo fue escaso. El invulnerable tenía aún vigencia y las oportunidades que se le presentaron fueron a favor de la ausencia de los titulares que se entrenaban con la selección nacional con vistas al Mundial de Inglaterra. No tuvo destacados desempeños pero sí dejó sentada una imagen de jugador en crecimiento. Por eso cuando en los años siguientes la base del conjunto bicampeón se fue desintegrando, pocos dudaron que uno de los lugares del equipo estaba destinado al "Muñeco". Primero fue número ocho y alternó en algunos encuentros como puntero derecho o como punta de lanza con Nicolás Novello. Si bien es cierto que no se sentía cómodo en ninguna de esas posiciones, aceptaba, aunque más rendía en el medio del juego.

"Amadeo me discute que yo no le hice ningún gol, pero el día que debuté en la primera de Boca hice el primer tanto. Era por la Copa Libertadores. Sí, ese partido lo jugué de número ocho, donde más había alternado hasta 1969. Sinceramente no me sentía cómodo, ya que en Atlanta siempre había jugado de centrohalf, pero me la tenía que bancar. Cómo podía quejarme si en la titularidad había dos tipos que la rompían siempre que jugaban. Rattín y Nicolau. Así que me conformaba con jugar en cualquier lugar vacío que hubiera". Todo siguió así, con contadas militancias en encuentros donde había un lugar para que entrara Madurga.

Norberto Madurga
La foto es clara mostrando el rostro de Norberto Madurga tras perder un gol ante
River Plate que podría haber significado la victoria. El resultado final fue 0 a 0

Por sobre el final de la rueda clasificación de 1969, el conjunto de la ribera tuvo una declinación que hizo peligrar su entrada en las instancias finales del campeonato. Es entonces cuando Alfredo Distéfano recurre a Roberto Madurga y le da la número cinco. Su presentación como  dueño de ese puesto fue ante Independiente y la meritoria actuación del "Muñeco" le valió ser el mejor jugador en el buen desenvolvimiento que haya cumplido hasta hasta entonces en ese campeonato. Fue tan buena su performance que Don Alfredo lo confirma para el encuentro decisivo ante River Plate. El empate le da el pasaporte al conjunto "Millonario". Una frustración para el conjunto de la ribera, pero quedaba la posibilidad de conquistar el Nacional. Equipo había. Desde el comienzo del torneo interprovincial, le confiaron a Madurga la titularidad desalojando del puesto nada menos que a Antonio Rattín. Y allí surgió el verdadero "Muñeco", el patrón del equipo, aireador de quien giraba todo el esquema del conjunto. Habilidad, fuerza, panorama e inteligencia al servicio del imprescindible equilibrio necesario para un equipo con aspiraciones. Clave entre los hombres en los que basaba su juego boca, rápidamente se fue destacando hasta convertirse en fundamental. Si algo le faltaba para coronar su impecable producción en este torneo, lo logró en la última fecha. Dos característicos piques al vacío buscando la llegada del balón, le colocó limpio ante la desesperada salida de "Perico" Pérez, a quien en las dos oportunidades derrotó luego de haberlo gambeteado. Con esos tantos Boca se aseguró una estrella y Madurga la figura que se consagró en ese torneo. La selección nacional también contó con sus servicios y allí también dejó bien sentada su jerarquía. Otra estrella en al Nacional 1970 y a comienzos de 1972 el fútbol brasileño es el destino de este gran jugador. El Palmeiras, tras doblar una cifra récord para el fútbol argentino por ese entonces se lleva a un jugador que tuvo un ciclo brillante, pero relativamente corto, con lo que pudo haber brindado de haber continuado en la ribera.

Norberto Madurga


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Desde el 15 de noviembre de 2000