NORBERTO MENÉNDEZ



Norberto Menéndez

EL CEREBRO DE LA DELANTERA

Pudo considerársele alguna vez como uno de los "niños prodigios" de nuestro fútbol. Al lado de Sívori (ascendieron a primera el mismo día, precisamente contra Boca), trajo al escenario grandes reminiscencias del juego del potrero que hasta muy poco tiempo antes había sido su campo de batalla.

Tal vez su problema fue llegar al estrellato cuando todavía no se había desvanecido, por demasiado cercana, su personalidad de purrete en medias caídas. Y por eso anduvo en el fútbol un poco a contramano.

Alternando la genialidad indiscutible de su juego con actitudes de pibe revoltoso que no pierde tiempo en mojarle la oreja al primero que raye. cuando vino a Boca Juniors, "Beto" parecía necesitar urgentemente ganar varios puntos en calificación de conducta. Y puede sospecharse que su contratación la hicieron nuestros dirigentes aguantando estoicamente la posibilidad de tener que agarrarse fuertemente la cabeza en cualquier momento

Pero si alguna vez existió esa presunción, fue una falsa alarma. No podemos acreditar como se portó Menéndez en River o en Huracán, porque entonces estaba fuera de nuestro punto de mira. Pero en Boca Juniors, con la validez de juicio que da en enfoque directo, podemos decir que sin ninguna clase de escrúpulos de conciencia le apuntamos 10 en conducta.

Y no podría influir en contrario el recuerdo de aquel episodio en el "Monumental". Nosotros sabemos perfectamente que causas influyeron para poner sus nervios en un estado de tensión que hacía humanamente explicable el estallido. Por lo demás, del concepto de disciplina demostrado en Boca no caben más que elogios. concepto que participa de una contratación total a los deberes profesionales, de una corrección sin tacha en el trato con sus compañeros y dirigentes y un deseo ferviente de pagar con la mejor de las monedas la confianza que se le dispensara al contratársele, cuando por fallas temperamentales que ahora tenemos derecho de creer más presuntas que reales, se le estaba estrechando  considerablemente el horizonte en nuestro medio.

Al hablar de Norberto Menéndez nos hemos extendido sobre aspectos que considerábamos imprescindibles tocar. Aunque, por otra parte... ¿existe realmente necesidad de entrar en detalles sobre su personalidad futbolística?. A este respecto, la opinión debe ser unánime. es uno de los delanteros con virtudes más definidas de cuantos caminan por las canchas profesionales. su cerebración es asombrosa y su tratamiento de la pelota llega muchas veces a lo insuperable.

Durante la temporada de 1962 (Boca campeón), "Beto" fue el hombre clave de nuestra delantera. cuando fue suspendido por seis fechas, su ausencia influyó muchísimo en una caída vertical en la prestancia del ataque. Y si bien es cierto que fue a su retorno cuando se produjeron aquellas lamentables derrotas ante Rosario Central y Gimnasia y Esgrima, esos contrastes resultaron una clara consecuencia del andar imperfecto de la escuadra que se había mostrado tan claramente en las fechas en que Menéndez estuvo ausente.

Sin querer ahondar nuestras apreciaciones hasta la creación del slogan, corresponde decir, porque es la más absoluta de las verdades, que en esta temporada (1962), Norberto Menéndez fue el cerebro de nuestra línea de ataque.

Fuente: Así es Boca 1962


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