OSVALDO ECUDERO



Osvaldo Escudero

Apareció a lo grande en el estrellato del futbolístico. Apenas había hecho sus primeras armas en la primera de Chacarita Juniors, cuando el éxito grande lo tuvo como protagonista de alto nivel. Osvaldo "Pichi" Escudero era uno de los pibes integrantes del juvenil argentino que se coronó campeón del mundo en Japón. En ese torneo, su habilidad y velocidad fueron una de las múltiples variantes ofensivas que tuvo ese equipo. Guapeando ante los defensores yugoslavos, de físico más grande que el suyo, llevó el balón para someter al arquero con un toque corto sobre su misma salida. Posteriormente los jugadores reconocieron que con ese golazo superaron al equipo mejor conformado del torneo. El rival más fuerte.

"Fue la gran alegría de mi vida el haber salido campeón del mundo con el juvenil. Otra de mis satisfacciones la logré cuando Boca Juniors se interesó en mis servicios".

1981 marcaba el comienzo de una nueva etapa en la vida boquense y el interés por nuevas figuras era constante. Nombres de primer orden surgen  a la palestra, pero entre el silencio y cierto aire de incredulidad, Escudero se convierte en el puntero que los dirigentes y Silvio Marzolini estaban necesitando para completar la base del plantel.

"Esperaba que se me diera la posibilidad de volver a jugar en primera división, porque Chacarita Juniors, el club donde me formé y al que aprecio mucho, se fue a primera "C" en forma increíble. El año pasado prácticamente no jugué y este año quería que me transfirieran. Para mí fue una sorpresa la transferencia de Boca. Tenía conocimiento por los diarios que andaban buscando un puntero, pero querían a Santamaría con Dante Sanabria. Casi sobre el cierre del libro de pases me avisaron que pasaba a Boca. Fue una gran alegría".

A préstamo con opción ingresó al cuadro xeneize y de entrada fue confirmado como titular. A partir de entonces comenzó a notarse que no estaban erradas las palabras de César Luis Menotti sobre que era "uno de los punteros con mayor futuro de nuestro fútbol y que tengo en cuenta para el seleccionado".

"No creo que yo sea un hombre de Menotti. Alguna vez charlé con él y me dijo que me tenía en cuenta, pero creo que debe pensar lo mismo con todos los que integramos el juvenil de Japón. No me hago muchas ilusiones porque el puesto está muy bien cubierto y sólo espero mi oportunidad. Cuando se me presente, voy a trabajar intensamente para mantenerla y demostrar lo que valgo.

¿Se siente la diferencia entre Chacarita y Boca?

Por supuesto, son dos cosas totalmente distintas. En Boca hay otra responsabilidad ante el público que te exige siempre y quiere ver siempre al equipo campeón. En cambio en Chacarita podés andar más o menos y el hincha te va a seguir alentando de la misma forma. en cambio acá te silban y vas muerto. Esa hinchada es incomparable. La forma de juego no cambió en mi caso. Nunca me destaqué por ser goleador, pero jugando ando siempre cómodo. Además con los tipos que tenía al lado, siempre tenés que andar bien.

¿El mejor gol que logró hasta el momento?

Ese gol no me lo olvido nunca más. Fue el primero que logré desde que estoy en Boca. Fue un pase de Roberto Mouzo, yo venía en diagonal y cuando me salió Pogany la toqué al otro lado. Cuando vi venir la pelota estaba seguro que era gol. Después salí corriendo y se lo dediqué a la tribuna. Estaba enloquecido.

De físico pequeño, apenas supera el metro cincuenta de estatura, pero hábil e inteligente. "Me falta tranquilidad cuando llego al área", recalca como un defecto que tiene que superar. El puntero comodín que Boca estaba buscando lo encontró en este Osvaldo Escudero. "Para mí, Boca fue como volver a vivir".


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Desde el 15 de noviembre de 2000