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"DISFRUTO EL MUNDO BOCA"

Boca Juniors y los jugadores colombianos, una conexión que dejó su huella en el comienzo del nuevo milenio. Óscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Mauricio Serna fueron los pioneros en azul y oro. Luis Amaranto Perea y Fabián Vargas, los continuadores del éxito. Campeones de la Copa Libertadores, el torneo por excelencia en Sudamérica, y de la Copa Intercontinental, la meca para los equipos de este rincón del Cono Sur. Los fanáticos xeneizes guardan los mejores recuerdos de esos baluartes que vistieron la camiseta de este coloso argentino y también, claro, la tricolor. La herencia, entonces, puede resultar pesada para Frank Fabra, el
antioqueño que llegó desde el DIM para mostrar toda su capacidad de desequilibrio por el sector izquierdo de la defensa. Sin embargo, no parece sentir la presión. Después de su debut ante Atlético Tucumán, en el que sufrió una sobrecarga por la exigencia, se recuperó y, de a poco, fue ganando terreno en la consideración de Guillermo Barros Schelotto.

Fabra convenció al Mellizo. Porque el oriundo de Nechí había llegado a la Argentina por pedido de Rodolfo Arruabarrena. Y de entrada, jugó Jonathan Silva. No obstante, se fue afirmando. Y a partir de su notable actuación ante Deportivo Cali, nada menos, se quedó con un puesto fijo en la Copa Libertadores. La vida le sonríe a Frankie después de haber transitado un camino de sacrificios en el fútbol. Lo deja claro en la charla mano a mano con El Espectador cuando la mañana se consume en Casa Amarilla.

Ya pasaron un par de meses desde su llegada a Boca Juniors, ¿cómo está llevando esta adaptación al nuevo medio?

Estar aquí, jugar con la camiseta de Boca, es lo mejor que me ha podido pasar en mi carrera. Estar en un club tan grande es como un sueño hecho realidad. Voy a dar todo de mí y ganar títulos, que es lo que toda la gente espera. Y también, claro, lo que me propuse cuando me llamaron para venir a la Argentina.

Usted sabe que los colombianos triunfaron rotundamente en este país y especialmente en Boca, ¿es una presión extra la herencia?

Tenemos la historia de los colombianos en el fútbol argentino, más en Boca, lo tengo claro. Mis antecesores ganaron muchos campeonatos e hicieron buenas presentaciones. Y creo que es importantísimo aportar todo de mí para que también pueda quedar en la historia del club.

¿Por qué que cada vez llegan más futbolistas colombianos a la Argentina?

En Colombia hay mucho talento. Y si a mí me va bien, también se abrirán muchas puertas para muchos colombianos. Por eso digo que tengo una responsabilidad muy grande por jugar acá.

¿Qué referencias tenía de Boca?

Más allá de lo que uno podía ver a través de la televisión o de la rica historia que ayudaron a gestar mis compatriotas, me habló mucho Matías Cahais, quien está jugando en el DIM. Me dijo que venía al club más grande de Argentina y, sin duda, es uno de los más importantes de Sudamérica. Por eso estoy feliz de estar aquí.

¿Qué fue lo que más lo sorprendió del mundo Boca?

La gente, que se acerca a cada entrenamiento y es muy fiel en el estadio. Es impresionante jugar en La Bombonera. La infraestructura del club, que tiene un lugar de entrenamiento de primer nivel. Y los compañeros, que mostraron ser muy buenas personas y me recibieron de muy buena manera. Disfruto del mundo Boca.

¿Cómo lo recibió Carlos Tévez, que es el capitán?

Carlitos Tévez es un referente y un grande del fútbol argentino. Poder estar en el mismo equipo con él, te hace sentir especial, como también formar parte de una plantilla en la que están Daniel Osvaldo, Cata Díaz y Agustín Orión. Todo eso representa mucho para mí.

Después de su golazo ante Deportivo Cali, Tévez le regaló el premio al mejor jugador del partido. ¿Cómo tomó este gesto?

Me sorprendió lo que hizo Carlitos. Sin duda, el mejor jugador de ese partido fue él. Para mí, es gratificante que un jugador como Tévez me entregue el premio. No se lo quise devolver. Lo puse en una repisa en la habitación.

¿Qué se le cruzó por la cabeza después de ese gol, el primero con la camiseta de Boca?

Hacer el primer gol en La Bombonera fue una sensación única. Era difícil, pero me dejó muy emocionado. La idea es mejorar cada día, siempre quiero dar lo mejor de mí y creo que trabajando se va a lograr. Es un plus, me da confianza.

Gritó con alma y vida el gol ante Deportivo Cali, justamente el equipo en el que ganó el único título de su carrera...

Pero no fue un grito contra el Cali. Allí jugué un gran torneo y logré la máxima aspiración de cualquier futbolista, ganar un campeonato, nada menos. Pero era mi primer gol con la camiseta de Boca y me salió gritarlo.

¿Qué impresión le ha dejado Barros Schelotto?

Su enseñanza ha sido fundamental, como cada técnico que tuve en mi carrera. Cada uno aportó un granito de arena para mi crecimiento. Yo le estoy agradecido de que me haya dado una oportunidad. Pero no me puedo relajar; tengo que esforzarme el doble para poder jugar siempre.

¿Es un plus que lo dirija Barros Schelotto, un hombre que conoce Boca como ninguno y ganó muchos títulos con esa camiseta?

Es importante, claro. Porque nos da consejos, es muy directo para decir las cosas y tiene claros los conceptos. Cuando uno falla, te lo hace saber y todo eso es importante para aprender y mejorar en el rendimiento.

El jueves, contra Cerro Porteño, fue un partido muy duro, pero ganaron en Asunción. ¿Ya se puede decir que están en la próxima fase?

No podemos aventurar nada, porque quedan 90 minutos. Hemos hecho un gran partido en Paraguay, pero falta la revancha. Y por más que hayamos ganado de visitantes, hay que ratificar lo hecho en La Bombonera.

En general, usted juega la Copa y Jonathan Silva el campeonato. ¿Cómo maneja esa situación?

Hay un plantel muy competitivo, con muy buenos jugadores, y esta posibilidad que nos da el profe Guillermo es importante. Me siento cómodo jugando. Es sana la lucha por el puesto. Me toca la Copa y está bien. Me voy a esforzar y trabajar con juicio para ganarme un lugar en el equipo titular.

¿El hecho de tener mayor continuidad en el equipo le va a generar más posibilidades de integrar la nómina de la selección?

Mi reto es seguir haciendo las cosas bien para que el profe José Pékerman siga contando conmigo y seguir formando parte de la Selección. Estar ahí es algo hermoso, lo que sueña cualquier jugador colombiano.

¿Se ve en la Copa América?

Ser parte de la Selección de Colombia era uno de mis sueños. Pude cumplirlo después de haber quedado afuera de la lista del Mundial Sub-20, uno de los golpes más duros en mi carrera. Ojalá pueda formar parte de la nómina que irá a Estados Unidos. Sería otro objetivo cumplido. El Espectador

 

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